Rectoría

Patricia Beltran Ferraro

Mi historia Institutana

 

Nunca olvidaré cuando sentada en un cómodo sillón de la Secretaría de Rectoría, esperaba que me recibiera y atendiera la Rectora del Instituto Nacional de esa época (1990), Profesora Sra. Olga Vivanco. Debía entregar mi Curriculum y entrevistarme con ella para así optar al cargo de profesor de Biología, en tan imponente e importante Institución Académica.

Fui entrevistada y posteriormente seleccionada, para así asumir mi rol docente con 14 horas cronológicas; desde ese momento inicié mi carrera profesional, en este tan querido Instituto Nacional; iniciando mi labor docente un 1ero de marzo de 1990, como igual lo haré ahora, pero con una gran pequeña diferencia, asumiendo el rol de Rectora Interina un 1ero de marzo del año 2020, cumpliendo así en dicha fecha y con gran orgullo 30 años de antigüedad.
Mi idea era trabajar en el Establecimiento no más de 10 años, pero como la canción dice “el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos”, cada año lo pensaba seriamente si en verdad me quería ir. Empecé a asumir más horas y más responsabilidades año a año, como Profesora Jefe, Como Coordinadora, como asesora en UTP, como profesora del Pre-Universitario interno y externo, como tallerista en más de alguna ocasión, y también acompañante de grupos de alumnos a distintas actividades a diversas Universidades.

Me sentía una esponja frente a todo lo que me enseñaba la Institución, mis compañeros de trabajo junto a su experiencia, y principalmente los alumnos, mis alumnos. Me hice cada día más estudiosa y preocupada de prepararme académicamente para así entregar a mis alumnos lo mejor de mí, como docente, como persona y porque no decirlo también como mamá, lo que me permitía cercanía con Apoderados y sus hijos.

Pasaba el tiempo, y en el año 2008 me correspondió rendir mi proceso de Evaluación Docente, cuyo resultado (DESTACADA), me permitió postular a una Beca en UC Davis, California Estados Unidos por 3 meses en el área de la Didáctica de las Ciencias. Beca que se hizo efectiva en septiembre del año 2009, con una Evaluación de un 10.
Continuaba con mi aprendizaje en esta tan querida Institución, hasta que el año 2012, el Rector de la época Sr. Jorge Toro B. me solicita asumir el cargo de Inspectora General en el sector 2 responsable de los niveles de 2° y 3° medio, a lo que respondí que sí. No fue fácil ya que fue un año en que se tomo decisiones fuertes por la contingencia vivida el año 2011 en que el colegio estuvo Tomado por los alumnos durante 7 meses.

Pero la vida nos da lecciones diariamente y uno piensa y siente que todo lo tenemos en nuestras manos, pero no, alcancé a cumplir mi rol aproximadamente hasta julio de ese año 2012 y me tuve que retirar de mi cargo y del colegio aproximadamente por casi 2 años por un grave problema de salud.

Al reintegrarme al colegio, el Rector me sugiere que por mi estado de salud es mejor que asuma el rol de Evaluadora en la Unidad Técnica Pedagógica, a lo que por supuesto accedí.

Al estar presente en UTP, obvio que seguí adquiriendo conocimientos y experiencias ahora desde otra perspectiva y ya no tanto de los alumnos, sino que más de mis compañeros de trabajo como los docentes de UTP y docentes de Aula. Esto dura hasta que la siguiente administración del Rector Soto, me solicita que vuelva al aula respetando mis 44 horas y asumiendo Jefatura y Coordinaciones en mi disciplina, todo esto hasta diciembre del año 2019.

En febrero del año 2020, la Dirección de Educación Municipal (DEM), a través de la Directora de Educación me hacen una invitación: “Asumir la Rectoría de mi querido Instituto Nacional” en forma interina, no me demoré mucho en dar la respuesta y dije SI. Inicio este desafío el 2 de marzo con alegría, esperanza y mucho optimismo, a pesar de todos los comentarios que se hacían en esos momentos, pensando en que el inicio del año escolar podría ser complejo socialmente. ¿Cómo vas a asumir tal responsabilidad?, ¿vale la pena el esfuerzo y los malos ratos que vas a pasar? ¿estás segura?, ¿te puedes volver a enfermar?; estas eran algunas de las interrogantes que mis cercanos me hacían, un poco preocupados, pero como soy una persona un poco testaruda y me gustan los desafíos, no consideré ninguna de las apreciaciones que tenían mis pares y me quedé solamente con el apoyo de mi familia, pedestal principal para estar hoy ocupando el cargo.

Iniciando la tercera semana de marzo, nos indican la suspensión de clases por una contingencia sanitaria de envergadura mayor, que nunca imaginé que llegásemos a lo que hoy estamos viviendo. Una pandemia de enfermedad por coronavirus en Chile, ésta se confirma el 3 de marzo de 2020, cuando un médico de 33 años – de la comuna de San Javier (Región del Maule) y pasajero de un vuelo procedente de Singapur – fue internado en el hospital Regional de Talca; el brote se expandió en el territorio nacional hasta alcanzar las 16 regiones del país, hoy en día.

Durante el brote en Chile, muchos eventos programados sufrieron la suspensión indefinida, la postergación no del todo definida, la disminución en su intensidad o incluso un cambio de paradigma, lo cual ha generado la teleducación, telemedicina y el teletrabajo.

Ya han pasado mas de tres meses de ese 3 de marzo, hoy con muchas personas contagiadas, muchos fallecidos y lo que más me impacta también con personas de nuestra comunidad con problemas de cesantía, de enfermedades graves, de familiares fallecidos y variados contagios. ¡¡¡¡Que pena!!!!, nunca imaginé que el primer período de mi gestión iba a ser tan golpeado y en forma tan brusca.

Hoy, ya nuestras vidas son distintas, con un impacto socioemocional y educativo impresionante, con la experiencia de un confinamiento obligado por cuarentena y toque de queda, en que se reconocen los elementos de resiliencia en la comunidad escolar en relación con una trayectoria educativa y su capital relacional.

Para promover la continuidad del proceso educativo hemos tenido que iniciar un proceso de aprendizaje toda la comunidad Institutana, directivos, docentes, apoderados, auxiliares, asistentes de la educación y nuestros queridos alumnos; y todo esto con el único propósito de fortalecer y mejorar los vínculos y la incidencia de estos en el aprendizaje, que aún no sé si serán tan efectivo y real en estas condiciones tan remotas desde todo punto de vista. Me pregunto ¿realmente habrá aprendizaje?, claro que sí, quizás no desde la emblemática estructura analítica, contenidista, sino que desde el aspecto psicoemocional, como por ejemplo: en la situación personal y familiar de cada integrante de nuestra comunidad, reconociendo el impacto en el estado emocional de estudiantes y docentes a partir de sus relaciones personales y familiares, condiciones de confinamiento, aspectos relacionados con la conectividad y disponibilidad de recursos materiales para el desarrollo de las tareas, educación a distancia, valoración de las acciones pedagógicas y recursos educativos implementados durante este periodo.

Expectativas académicas: actitudes tanto de estudiantes como de profesores en relación con el regreso presencial y metas escolares para el presente año.

Fortalezas psicosociales: elementos relacionales y de clima escolar entre estudiantes y docentes
¡Así estamos hoy en día, hasta cuando, aún no se sabe…!
AÑO DE LA PANDEMIA… 2020

 


 

El(la) Rector(a) del Instituto Nacional es la máxima autoridad escolar y el(la) representante legal del establecimiento; en consecuencia es el responsable de la dirección, organización y funcionamiento del plantel.

 

La secretaria de rectoría es la señorita Jessica Díaz.

 

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