COMUNICADO DE RECTORÍA AL ESTAMENTO ESTUDIANTIL


Transcurridos dos meses desde el inicio de la toma de las instalaciones de nuestro Instituto por el estamento estudiantil, se hace necesaria una reflexión serena, racional y profundamente honesta, sobre el momento que vive nuestra comunidad y el camino que juntos debemos recorrer para recuperar el sentido y la esencia de nuestra identidad que no es otra que la de ser el primer establecimiento de educación pública de nuestra nación. Esta condición nos llena de orgullo, pero por sobre todo, nos otorga una enorme responsabilidad.

En el contexto de los procesos de reforma educacional, las voces de las grandes mayorías ciudadanas han exigido incansablemente a las autoridades del poder ejecutivo y legislativo, asumir con decisión los cambios estructurales que garanticen una  Educación concebida como un Derecho y no como un bien de consumo que se transa en el mercado. Ello implica el fortalecimiento de la educación pública, laica, gratuita y de calidad.

Como en años anteriores, los estudiantes y los educadores de Chile han dado a conocer a las autoridades y a la opinión pública, sus legítimas demandas y críticas al proceso de reforma. En esta tarea, se han empleado diversas estrategias de movilización que buscan representar con claridad estas demandas y sumar el apoyo de todas las fuerzas sociales y de la opinión pública a esta justa causa histórica.  Sin el apoyo de las grandes mayorías ciudadanas y de los más diversos actores sociales, es ilusorio pretender avanzar en el logro de estas reivindicaciones.

El estamento estudiantil de nuestro instituto ha sido capaz de identificar aquellos elementos que consideran fundamentales para que la reforma cumpla con las expectativas de cambios verdaderos y los han dado a conocer a través del petitorio que todos conocemos y que, en su enorme mayoría, son compartidos por toda nuestra comunidad escolar. Este es, sin duda, un aspecto positivo que valoramos.

La Dirección ha manifestado públicamente en documentos oficiales que reconoce en el petitorio un aporte positivo a la reflexión de nuestra comunidad. Sin embargo, consideramos como un profundo error la estrategia de movilización que se ha escogido para difundir y defender estas ideas, pues en lugar de sumar apoyo hacia ellas, han provocado el rechazo y el aislamiento completo de la movilización. Las razones que califican como un error la estrategia de toma, son las siguientes:

a) Lejos de sumar apoyo de los demás integrantes de la comunidad a la causa de fondo de la movilización, la toma de las instalaciones y la interrupción de las actividades académicas por parte de un grupo de estudiantes, divide y resta, generando el rechazo evidente por parte de la abrumadora mayoría de quienes constituyen los demás estamentos de la comunidad.

b) Lejos de avanzar en el logro de las demandas, las consecuencias de la toma perjudican irremediablemente a los estudiantes y sus familias al poner en grave riesgo el calendario escolar. El retroceso en la adquisición de destrezas, hábitos y competencias de aprendizaje, junto con la pérdida de contenidos de las mallas curriculares, han significado una caída difícil de recuperar en todas las mediciones referidas al logro y la calidad de los aprendizajes.

c) La pérdida de la excelencia académica que históricamente ha identificado a nuestro proyecto educativo, nos ha ubicado en el lugar 46 de los establecimientos municipales, según los datos que arrojaron los resultados de la prueba SIMCE de 2015 para 8° básico y 2° Medio.

d)La interrupción de clases ha significado que muchos estudiantes de 4° Medio, que pueden pagar, centren su preparación para el proceso de selección universitaria, en la asistencia a preuniversitarios o clases particulares. Un gran número de nuestros estudiantes no tienen las posibilidades económicas para contar con dicho auxilio. De esta forma las posibilidades de ingreso a las universidades, sigue disminuyendo a niveles que nos producen un profundo dolor pues las aspiraciones de estudiantes y sus familias se pierden irremediablemente.

e) Muchos de nuestros estudiantes se ven impedidos de recibir el servicio de alimentación que entrega JUNAEB, creando serios problemas a sus familias. Muchas de ellas además enfrentan graves dificultades al dejar solos en sus hogares a sus hijos para cumplir las obligaciones laborales de sus padres y madres.

f) La toma representa una medida de fuerza, que además de ser ilegal, lesiona gravemente el derecho de quienes optan por mantener sus aspiraciones educativas y de completación de sus estudios en los distintos niveles. La opinión pública en una abrumadora mayoría, asocia las tomas, al vandalismo de grupos que han causado irreparables pérdidas en muchos liceos municipales y graves daños a los bienes públicos. Ejemplos sobran en relación a lo expuesto.

g) Un número importante de familias han comenzado a retirar a sus hijos de nuestra institución y han debido emigrar a otros establecimientos, en su mayoría, subvencionados, pues no toleran las continuas interrupciones al proceso escolar.

h) El análisis estadístico de los últimos años, respecto a los postulantes que piden ocupar nuestras matrículas, sigue decayendo pues la equivocada tradición de tomas e interrupciones alarma a las familias que veían al Instituto como un verdadero camino de movilidad social.

i) El ocaso y la virtual desaparición de muchos liceos de reconocido prestigio histórico o emblemáticos que sería largo de nombrar, deben su declinación, en gran parte, a estas tomas por la pérdida de matrículas, la destrucción de su patrimonio y el robo de gran parte de sus recursos.

j) Los principales beneficiados con el daño que sufre la educación pública y sus comunidades, por este tipo de estrategias de movilización, son precisamente quienes defienden el modelo de educación de mercado y la mantención de sus respectivos privilegios.

k) La declaración de mantener un sistema de “toma modelo” que salvaguarde el patrimonio y los recursos del Instituto Nacional ha fracasado indiscutida e irremediablemente pues, a pesar de las intenciones manifestadas por los dirigentes, han existido daños, robos y pérdidas que suman varias decenas de millones de pesos que bien pudieran haberse invertido en iniciativas de mejoramiento. En estos dos meses transcurridos han ingresado un sinnúmero de personas que no pertenecen a nuestra comunidad y sobre las cuales los dirigentes no pudieron garantizar su comportamiento y verdaderas intenciones al ingresar a nuestro colegio.

Pese a todas estas razones y muchas otras que se pueden agregar, hemos querido mantener el diálogo y la permanente comunicación con los estudiantes y el Centro de Alumnos, ofreciéndoles compartir la búsqueda de otros caminos de expresión que verdaderamente  sumen en lugar de dividir y que permitan avanzar en el logro de las demandas, en lugar de retroceder y desprestigiar la noble causa de la defensa de la educación pública.

En algunas de las últimas conversaciones con el CAIN, hemos coincidido que una forma de unir a nuestra comunidad, en un ambiente de respeto recíproco, es desarrollar una reflexión seria, organizada, participativa, respecto de los grandes temas de la Educación. Esta reflexión tendría la forma de un gran Congreso por la Educación Pública, con la participación de todos los estamentos, con un horario y cronograma razonable y organizado, con invitación a expertos o especialistas de  todas las posiciones, con pluralismo y  sentido constructivo.

El objetivo es de alcanzar consensos que representen a toda la comunidad. Luego de ello podemos invitar a otros liceos hermanos a sumarse a este esfuerzo y levantar una gran voz que represente el sentir ciudadano con nuestras propuestas. Finalmente, dar a conocer a las autoridades y a la opinión pública nacional nuestro mensaje sereno pero enérgico. En estas condiciones, estamos seguros, no solo conseguiríamos el respeto, sino el apoyo a nuestras justas demandas.

En cumplimiento de nuestro rol y nuestras obligaciones, por el mandato de la legislación vigente y de las instrucciones de las autoridades ministeriales y de nuestro sostenedor, hemos dicho que esta propuesta solo puede desarrollarse en el contexto de la plena normalidad de nuestro calendario escolar. Dado que la situación no resiste un día más de pérdida, no se permitirá alteraciones a lo que resta de dicho calendario.

En este contexto, todo miembro de la comunidad debe hacerse responsable de sus acciones, dado a que se hará cumplir en todas sus partes el Manual de Convivencia y el Reglamento de Evaluación vigentes. Sin perjuicio de que seguiremos teniendo las puertas abiertas al diálogo con todos los actores de nuestra comunidad, tenemos la obligación de dirigir los destinos de nuestro colegio, por el bien general de nuestros estudiantes, sus familias, nuestros funcionarios y la Educación Pública de nuestro país.

 

Fraternalmente,

 

Fernando Soto Concha

Profesor de Estado

Rector.

 

Santiago, 25 de julio de 2016.

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